Astrología

La astrología se ha convertido en una herramienta valiosa. El interés por ella ha calado en muchas personas. A través de ella, tratan de conseguir respuestas que les permite entender y comprender la realidad que viven. Los tránsitos planetarios, los ciclos lunares, los horóscopos y aspectos que se desarrollan, ha despertado un profundo interés a lo largo del tiempo. Este interés ha hecho de la astrología una herramienta necesaria para entender los estados de ánimos, los cambios sociales, políticos, culturales y de darnos la oportunidad de conocernos. Sin duda, nos ha abierto a un mundo totalmente diferente de ver las cosas y de conectar con nuestra realidad. Nos ha llevado a entender no solo el presente, sino el pasado y también el futuro, a través de su lenguaje matemático y simbólico.

El estudio de la astrología no es algo que sea totalmente nuevo. Ha existido desde siempre. Los registros son muchos e incluso datan de hace 25.000 años atrás, donde se ha encontrado evidencias en cuevas que demuestran que el ciclo lunar había sido estudiado por los seres humanos. Incluso, los asentamientos Prehispánicos en México han certificado esto. No olvidemos las investigaciones de Pitágoras y las de Claudio Tolomeo importantes matemáticos y astrónomos. Por otra parte, hay quienes consideran que los Tres Reyes Magos, no eran más que astrólogos que se habían dejado guiar por las estrellas. Sin duda, ha quedado registrado, a lo largo de la historia, como el estudio de las fases lunares y los movimientos cósmico han servido a la humanidad para entender un poco más de su cosmovisión del mundo.

¡Conoce más!
  • ¿Qué es?
  • Tipos
  • ¿Para qué sirve?
  • La Astrología y La Mitología

¿Qué es la Astrología?

Tratar de definirla es ignorar lo amplia qué es y todo lo que, en sí misma, representa. La Astrología, sin duda, es una disciplina que establece una relación estrecha entre los fenómenos astronómicos y nuestra realidad. El término proviene del griego astrón “estrella” y lógos “discurso”. Por lo que se podría traducir como el “Discurso de las Estrellas”. Y, sin duda, es eso lo que significa, un dialogo, un discurso propio que tiene el cosmos sobre nosotros. A través de ella, logramos entender cómo el universo consigue influenciarnos en la tierra, a través de las posiciones de los planetas y signos astrológicos. Además de ser una herramienta que suele usarse con fines adivinatorios, psicológicos e incluso, como forma de hallar patrones que nos sirvan para entender mejor nuestra realidad en todas sus formas.

La astrología se suele considerar como parte de los conocimientos de la Tradición Metafísica. Ya que parte de la idea de que, los movimientos planetarios tienen una poderosa influencia sobre lo que nos sucede en la vida. Y, para lograr establecer sus conclusiones, ella se vale de diferentes tradiciones simbólicas e incluso, antropológicas, tales como el tarot, el lenguaje oculto, la numerología y la mitología. Partiendo de cada una de ellas, se logra construir las bases sólidas desde donde se levante la astrología no como una ciencia, sino como un sistema, un lenguaje, un instrumento, una herramienta que sirve para entender mejor lo que sucede acá abajo, a través de los movimientos que hay arriba. Más allá de lo que creen, la astrología no es una ciencia, sino una pseudociencia, recordemos eso.

Tipos de Astrología

La astrología constituye un universo infinito. Un abanico de diversas ramas que se basan en la posición de los astros para entender las situaciones de nuestra realidad y nuestro mundo. Hablar de todos los tipos que existen, puede representar todo un reto, considerando la amplitud de la misma y la división de cada una de ellas. Pero es necesario entender que cada rama o sistema posee un lenguaje autónomo y claro sobre lo que representa los procesos y los ciclos planetarios. La mirada que cada una de ellas consigue darle a la astrología, ha dependido mucho de su realidad y del entorno en donde ha conseguido evolucionar durante tanto tiempo. Esto, sin duda, ha convertido la astrología en una herramienta diversa y adaptable que ha servido para que llegue a muchas más culturas en el mundo.

Los tipos de la astrología más importantes son:

  1. Astrología Occidental
  2. Astrología China
  3. Astrología Védica
  4. Astrología Árabe
  5. Astrología Maya

Astrología Occidental

Es considerada la astrología más popular de todas y a la cual, la mayoría de los astrólogos se dedica. El estudio de ella se basa en el zodiaco tropical, el cual divide el cielo en doce signos y, cada uno de ellos, representa un mes del año. Además de ello, se centra en el destino de las persona y se basa en el estudio de las personas, no solo a nivel físico, sino mental y emocional. En ella se usan los planetas, los signos, casas y aspectos astrológicos que sirven para interpretar la personalidad, vida amorosa, emocional, espiritual, carrera e incluso, la salud de una persona. Así como otros aspectos relevantes de su vida. Esta astrología, al ser la más usada se ha divido en diversas ramas que han constituido un sistema valioso que ha servido para profundizar en la conciencia y en la realidad de cualquier individuo.

Las ramas de la astrología occidental son:

  1. Astrología Esotérica
  2. Astrología Heliocéntrica
  3. Astrología Humanista
  4. Astrología Kármica
  5. Astrología Racional
  6. Astrología Uraniana

Además de ello, la Astrología Occidental, tiene un apartado bastante particular sobre el enfoque que se le da. Este enfoque dependerá mucho de los conocimientos y habilidades que pueden permitir tener una visión mucho más amplia sobre los sucesos que pueden develar las posiciones astronómicas. Representa un universo único, basto y muy amplio que se basa en la mirada que se le da a través de la Astrología de Horóscopos. Partiendo de allí, tenemos una serie de áreas que son verdaderamente valiosas de conocer y que pueden dar mayor claridad sobre la vida, los procesos y la realidad que se puede estar viviendo. Además, ayuda a tener un enfoque totalmente distinto y una mirada más amplia de lo que hemos podido ver o conocer hasta ahora.

Ramas de la astrología de horóscopos:

  1. Astrología Natal
  2. Astrología Mundana
  3. Astrología Electiva
  4. Astrología Horaria.

Por otra parte, la astrología occidental siempre ha tenido un enfoque de expansión, claridad y dirección que ha servido para entender no solo el ahora, sino el pasado y el futuro. Esto, sin duda, ha constituido un lenguaje único donde se ha entremezclado con diversas herramientas para darle mayor sustento y valor a la traducción de lo que, cada planeta y tránsito nos muestra. Considerando esto, se debe tener en cuenta que, el lenguaje de la astrología no es limitado, al contrario, es totalmente nutrido, amplio y valioso. Un lenguaje con autonomía propia. Esta autonomía ha servido para crear herramientas o sistemas para entender el por qué se usa la astrología no solo como herramienta predictiva, sino psicológica y de autoexploración. Abre, sin duda, un abanico de posibilidades valiosas.

Ramas de conocimiento astrológico:

  1. Astrología Predictiva
  2. Astrología Médica
  3. Astrología Espiritual
  4. Astrología Evolutiva
  5. Astrología de Patrones y Ciclos

¿Para qué Sirve la Astrología?

La astrología ha conseguido, a lo largo de la historia, dar forma a las bases sobre donde se sostiene. Estas bases se han ido transformando y, en algunas ocasiones adaptando de acuerdo a la situación y el contexto donde se desarrolla. Pero, más allá de esos procesos de transformación que ha tenido, la astrología ha sabido mantener su misión desde que se conoció como disciplina. Y, parte esencial de su misión yace en “ayudar a comprender la relación entre los astros entre sí y detectar como afectan a las personas”. Esto, se ha logrado canalizar a través de métodos no solo predictivos, sino también psicológicos. Métodos que han servido para explorar, conocer, indagar y comprender nuestra realidad en todas sus formas posible. Sin duda, la astrología ha servido y sirve para guiarnos y entendernos mejor.

La astrología sirve para:


  1. Conocer un poco más sobre la personalidad de alguien.
  2. Descifrar las energías disponibles en determinado momento.
  3. Desentrañar parte del destino de cada persona.
  4. Explorar en el mundo emocional de cada persona.
  5. Determinar momentos idóneos para ejecutar proyectos.
  6. Profundizar en el autoconocimiento.
  7. Entender el mundo mental y la percepción de un individuo.
  8. Conocer mejor nuestros ciclos.
  9. Descubrir las fortalezas, debilidades, talentos.
  10. Hacer conciencia de características ocultas.
  11. Mejorar como persona en todas las áreas posible.
  12. Conocer el pasado, presente y futuro.
  13. Trabajar en el rol de otros en tu vida.
  14. Expandir el mirada sobre el aquí y el ahora.
  15. Desarrollarte personalmente y poder evolucionar.

La Astrología y La Mitología

Diversas civilizaciones han practicado la astrología y la han desarrollado de manera independiente. En Babilonia, China, la India, las civilizaciones Maya de América del Norte y Central habían desarrollado sus variaciones de acuerdo a su realidad. Cada uno de ellos, debieron observar que, determinados astros, especialmente el sol, influían en el cambio de las estaciones y en el éxito de las cosechas. Por su parte los griegos y romanos, principalmente intentaron explicar el origen del cosmos, el arjé, el primer elemento de todo lo que existe. Esto lo hicieron por medio de mitos y de la existencia de diferentes dioses asociados con los planetas y las fuerzas naturales. Por ello, consiguieron justificar la existencia de la astrología, a través de la mitología, convirtiéndola en la base de los estudios actuales.

Se cuenta que Zeus le dio una misión a cada uno de los dioses y, dividió el universo en 3 reinos: tomó para sí mismo el cielo y la tierra. Dio los mares a su hermano Poseidón y el reino de ultratumba a su hermano Hades, que significa en griego, «lo que no se ve». Ellos tres, Zeus, Poseidón y Hades son los dioses más poderosos, convirtiéndolos en señores del universo. Su hermosa hija, la diosa del amor y de la belleza, Afrodita, le dio el poder de encender en los hombres el fuego del amor. Por su parte a su hijo Ares le otorgó la potestad de impulsar a los hombres a luchar en los campos de batalla. A Apolo lo convirtió en el esplendoroso dios solar que ilumina todo a su paso. Además, a Artemisa, la convirtió en la diosa de los ciclos lunares. Y por último, hizo a Hermes amigo de los hombros y lo convirtió en padre de los médicos y mensajero de dioses.

Cada uno de ellos pasó a formar parte esencial en la cosmovisión de la astrología anclada a la mitología. A través de la percepción y el designio de cada uno de los dioses y titanes, se logró construir las características de cada uno de los planetas que, posteriormente se convertirían en la base esencial del estudio de la Astrología. Apolo era el Sol, Afrodita el planeta Venus, Zeus era Júpiter, Ares el planeta Marte, Poseidón el planeta Neptuno, Hermes sería Mercurio, Hades el sería Plutón, Artemisa la Luna, Cronos sería Saturno y el padre del cielo, Urano. De todos ellos y de su personalidad saldría la definición, que hoy por hoy, tenemos sobre las percepciones y características que definiría gran parte de los planetas y la mirada que ponemos sobre ellos partiendo de la astrología. La influencia de la mitología ha sido valiosa.

Astrología y antigüedad...

Gran parte de los pueblos, a lo largo de la historia desarrollaron su propio sistema. Es bien sabido que la astrología ha tenido sus orígenes en la astronomía. Las civilizaciones primigenias observaban el cielo tratando de descifrar los ciclos lunares que tenían una poderosa influencia sobre sus cosechas. Esto fue dando origen a gran cantidad de instrumentos de cálculo que han servido para desentrañar esa influencia que hay de los cuerpos celestes sobre nosotros. A pesar de que, durante la antigüedad se combinaron entre sí, consiguieron conservar su diferencia con el resto. Fueron los egipcios, quienes se encargaron de manejar las mediciones entorno a este tema y no solo se dedicaron a la simple observación. Quizás fueron los primero en hacer mediciones a través de ángulos relativos sobre los planetas.

Pero, más allá de eso, debemos señalar que Grecia y Egipto, fueron los lugares donde los conocimientos relacionados a esta práctica empezaron a separarse de las supersticiones. Esto permitió elevarla a una disciplina valiosa que se debía respetar. En cambio, en Roma, durante mucho tiempo fue considerada una superchería. Esto cambiaría paulatinamente gracias a la figura de Claudio Ptolomeo, quien en su libro “Almagesto”, conseguiría recuperar la división clásica del lenguaje zoroástrico, implementado por Zaratustra, considerado, por mucho y en muchos textos, como uno de los originadores de la astrología y la magia. Esto le permitió a Ptolomeo darle precisión astronómica a la división del cielo en 12 sectores que, luego serían los 12 signos del zodiaco y las 12 casas astrológicas.

Astrología y la edad media…

Ha llegado el cristianismo y empieza su propagación luego del Edicto de Milán. Esto permitió a todos los seguidores de Cristo salir de las catacumbas y comenzar a profesar su fe sin miedo a ser perseguidos. Fue un momento de luz para ellos. Pero, los doctores de la Iglesia, San Agustín de Hipona, San Gregorio Magno, San Ambrosio de Milán y San Jerónimo de Estridón, condenaron fervientemente las prácticas de astrología, porque consideraban que iba en contra de los principios de la fe cristiana heredada por Cristo y porque iba en contra del libre albedrío. El que mayor oposición opuso a la práctica de la astrología fue San Agustín de Hipona quien consideraba que la misma absolvía a los pecadores y les atribuía las culpas al creador y gobernante del cielo y las estrellas.

Pero, a pesar de las constantes condenas, persecuciones y demás, la práctica se mantuvo, aun cuando ocurrió el oscurantismo de la Edad Media. Sin duda, tuvo mejor futuro que el resto de las tradiciones que la religión católica consideraba “paganas”. Tanto fue el interés y el deseo de lo que podría suceder y conocerse a través de las estrellas que gran parte de los Reyes Católicos dentro de sus cortes eran auxiliados por astrólogos para la toma de cualquier tipo de decisión importante. Gracias a ello y a ese ferviente interés la práctica se mantuvo por mucho tiempo. Y, aunque en un principio muchos clérigos se oponían a ella, con el tiempo ellos también se valieron de los conocimientos de los astrólogos para tomar decisiones y para impulsar cambios y reformas en la iglesia de roma.

Astrología y el renacimiento…

El deseo de volver a los trabajos y la mesura de la antigüedad, provoca un resurgimiento de todo lo clásico. Esto ocurre después de más de un siglo de Edad Media. En este punto Dios deja de ser el centro de todas las cosas y la idea se vuelve antropocentrista, ya el hombre se acerca a Dios a través del saber, ya no están separados por un abismo oscuro. Y, fue en este momento que aparece Nicolás Copérnico, con su  Revolutionibus Orbium Coelestium. En él propuso que los planetas se movían alrededor del sol y no entorno a la tierra, como casi gran parte de los astrólogos antiguos creían. Su teoría represento un gran cambio y una férrea lucha con la Iglesia Católica, esto debido a que consideraba que iba en contra de las escrituras sagradas y lo que la iglesia había enseñado durante muchos años.

Cuando Copérnico hace esta afirmación, ocurre un cisma importante, los astrólogos y astrónomos se separan. Lo que permitió el estudio de ambas áreas de una forma mucho más autónoma y autosuficiente. Esto hizo de la astrología una disciplina respetada por unos, admiradas por otros y odiada por muchos. Por su parte Johannes Kleper, manifestó en sus escritos que no creía en la astrología pero acepto que era el medio habitual de ganarse la vida y conseguir dinero de reyes y nobles. Hay quienes lo consideraban una forma de arte o de videncia. Pero, lo cierto es que, por mucho más tiempo, la disciplina seguía más viva después de todo. La astrología, seguía paseándose por los pasillos de las iglesias y los castillos, tomada de la mano con clérigos, reyes y nobles.

Astrología y la modernindad…

La disciplina sobrevivió al oscurantismo de la Edad Media y luego a la eclosión de la ciencia versus religión del Renacimiento. La búsqueda de progreso, razón y comunicación representaron un punto clave que encarnó una lucha bastante particular entre astrólogos y representantes de la ilustración. Durante este período los astrólogos rechazan la teoría de los cuatro humores de Hipócrates y se distancia de ella, aunque se mantuvieron algunos vestigios. Esto le permitió abrirse a un nuevo renacimiento, ya que se comenzó a conectar con el espiritualismo y posteriormente paso a formar parte de la filosofía de la nueva era. Aunque la lucha entre los pensadores de la Ilustración y Astrólogos seguía, no había tregua y eso provocó situaciones de gran tensión que marcó la historia de la astrología.

Durante esta época surgió el mayor ataque conocido hacia la astrología y quienes la practicaban. Una gran crisis se desató en Francia hacia el año 1675, cuando ocurrieron una serie de envenenamientos y prácticas poco ortodoxas. Y, el ministro Colbert considero que esto se debía a la manía de consultar adivinos y astrólogos. Esta crisis se extendió hasta 1680 cuando el Rey Luis XIV publicó un decreto que prohibía a los astrólogos y adivinos, vivir en el reino. Posteriormente en el año 1682 la astrología fue completamente prohibida en la Academia de Ciencias de Francia. Esto empujo a la formación de círculos esotéricos clandestinos como espiritistas, cabalistas, teósofos, entre otros. A pesar de todo esto y de la lucha por exterminarla, la astrología consiguió sobrevivir a los pensadores de la ilustración.

Astrología y la contemporaneidad…

La astrología ha conseguido sobrevivir a la infinidad de vicisitudes que se le ha presentado a lo largo de la historia. Por fin, ha conseguido adaptarse o, mejor dicho, ha sido aceptado de forma parcial. Esto se debe a que la astrología aparece nuevamente en el campo científico, a través de la psicología profunda, gracias a las teorías desarrolladas por Carl Gustav Jung. Quien, en su proceso de exploración determinó a través de los símbolos antiguos, la profunda y estrecha relación que existe entre la astrología y la psicología. Esto, sin duda, representó un valioso triunfo para quienes creían en ella y la practicaban. Aunque el debate sobre sí es una disciplina científica o no, se sigue manteniendo. Lo cierto es que, a partir de este estudio la astrología tomo una nueva mira en el mundo actual.

Es importante considerar que los astrólogos no la consideran una disciplina científica, aunque hay quienes sí lo crean. La realidad es que, durante estos momentos se logra entender la astrología como un lenguaje simbólico y matemático. No científico como mucho creen erróneamente. Dicho lenguaje, ha sido nutrido no solo por los estudios de Jung o el descubrimiento de los nuevos planetas que conforman el sistema solar que poseemos. También ha sido nutrido por diversos trabajos e investigaciones que se han publicado y que han permitido profundizar en el conocimiento de esta disciplina. Sin duda, a lo largo de la historia ha sido profundamente atacada y estigmatizada pero, al final del día, la astrología ha conseguido sobrevivir. Convirtiéndola en una herramienta de dominio público.