Casas Astrológicas

Hablar de Astrología, no es solo conocer nuestro signo y nada más. Ella va más allá, es un lenguaje amplió y autónomo con características peculiares que sirven para dar sustento, de forma clara y consciente a cualquier tipo de estudio astrológicos. Todos tienen una dinámica particular que, de forma individual tienen su propio significado pero, la relación entre ellas puede darnos matices valiosos sobre una persona y su energía. Por ello, conocer las Casas Astrológicas es profundamente valioso. Quizás habrás escuchado hablar de ellas o incluso, habrás leído en algún momento frases como: “ubica en que casa tienes a Tauro en tú carta”. Y es que, a través de las casas logramos tener una mirada valiosa sobre cómo se perfila la energía y de qué manera nos afecta, nos estimula y nos empuja a crecer.

Las Casas Astrológicas, se encuentran inmersas en la rueda del zodiaco, la cual está compuesta por 12 signos y 12 casas, por lo que cada signo rige una casa en particular. Y estas casas representan las esferas de nuestra vida. Son los puntos donde la energía se desenvuelve de una manera más directa sobre nosotros y cómo podemos canalizarla para sacar todo su potencial. Esto se debe a que cada una de ellas se asocia a diferentes aspectos de nuestra personalidad y de nuestra experiencia de vida. Pueden llegar a incluir la salud, el dinero, las relaciones, la familia, la carrera, la creatividad, la espiritualidad, la relación con hijos, el hogar, los viajes y demás. De allí que sea uno de los puntos más valiosos de la carta astral. Porque, a través de ella, logramos saber de qué manera nos afectan los tránsitos.

Debemos tener claro que cada casa está regida por un signo y un planeta. Por ello, el signo que gobierna una casa astrológica, puede darnos información sobre la energía principal de esa casa. No olvidemos que los signos nos dan la información necesaria de cómo seremos estimulados energéticamente, según las características y la energía de cada signo. Pero, cuando los planetas visitan cualquiera de las 12 casas, se logra iluminar esa parte de nuestra carta, ya que la energiza. Esto nos ayuda a comprender mejor qué área podría necesitar más atención y trabajo en nuestra vida. Por ello, las casas representan ese punto que debemos sí o sí conocer para saber en qué áreas necesitamos poner mayor atención para conocernos y entender mejor en donde nos afectan los tránsitos.

Los planetas son los actores principales, los signos hablan de cómo van actuar y las casas, nos hablan en qué área de nuestra vida, van a actuar…

  • Casa I
  • Casa II
  • Casa III
  • Casa IV
  • Casa V
  • Casa VI
  • Casa VII
  • Casa VIII
  • Casa IX
  • Casa X
  • Casa XI
  • Casa XII

Casa I

La personalidad, el ego, la presencia física…

Es la casa que se asocia con la energía del signo Aries. Y representa la manera en cómo te presentas al mundo, como te muestras. Es la primera impresión que das a los demás. No olvidemos que esta es la casa, en cuya cúspide se encuentra el hogar del Ascendente, ese punto que, cuando naces, aparece en el horizonte, hacia el este. Por ello, la posición del Ascendente, siempre marcará la Casa I y conocer eso será importante. Ya que, partiendo del signo que se pose allí, se podrá disponer el resto de signos en las áreas energéticas restantes. Además, es la casa que represente nuestro despertar de conciencia, nos ayuda a la realización personal y a sacar todo nuestro potencial. Es el viaje de descubrimiento que sirve para entender mejor quienes somos y hacia dónde vamos.

La Casa I habla de la expresión más espontánea y genuina del yo, de nuestro ser, y de nuestra apariencia. A través de ella logramos adquirir las experiencias que van a forjar nuestra personalidad. También habla de nuestra vitalidad, de nuestra fortaleza y la iniciativa, se le asocia a la infancia, a los comienzos. Nos habla de nuestra constitución, de nuestra vitalidad y dice mucho de nuestra apariencia. A través de esta casa logramos enfocarnos en nosotros, en nuestra forma de ser y el enfoque que le damos a la vida y a las cosas. Nos lleva a indagar sobre cuál es la visión que tenemos de la vida, el cómo nos desarrollamos y nos moldeamos. Por ello, es la casa más esencial, porque nos lleva a entender el enfoque de nuestra vida, el cómo evolucionamos y cómo nos mostramos al mundo.

Palabras Claves:

Casa II

Economía, recursos personales, valor…

Se asocia con la energía del signo Tauro. Es la casa que nos habla de los recursos no solo materiales, sino educativos, intelectuales o nuestras habilidades y talentos. Nos habla de los recursos que disponemos para alcanzar las cosas que nos aportan seguridad y estabilidad. Además de ello, es la casa que se relaciona con nuestra escala de valores y del apego o el desapego que le tenemos a nuestras posesiones y del uso que hacemos con ellas. También nos habla del sentido de valor que es necesario para poder sentirnos estables, lo que nos da seguridad. Nos habla del nuestro sentido para adquirir cosas, nuestra tendencia a acumular, las finanzas y la fuentes de ingreso que tenemos. Y, se relaciona con las ataduras emocionales que nos rodean. Ella nos habla de cómo nos valoramos a nosotros.

La Casa II, también nos habla de la autoestima y es conocida como la casa de las posesiones, pero no solo queda reservado para lo material, abarca todo. No solo lo tangible. Porque poseemos todo, nuestros sentimiento, habilidades, deseos, y necesidades. Pero, más allá de eso, esta es la casa que nos lleva a cuestionarnos el tema del valor. A razón de ello, es necesario que busquemos entender mejor ¿Qué valoras? ¿Por qué lo haces? ¿Qué quieres poseer en tú vida? ¿Por qué lo quieres? Esta es una casa que nos lleva a entender mejor estos conceptos y a tener una mirada clara sobre cómo podemos relacionarnos con estos principios. Por ello, se asocia al dinero, la administración, el ahorro, deudas, fuentes de ingreso, actitud, capacidad y la manera en como logramos emplear nuestros recursos en general.

Palabras Claves:

Casa III

Comunicación, ideas, procesos mentales…

Se asocia al Signo Géminis. Representa la mente concreta y es la que se asocia con la forma de pensar y comunicarse. Es la casa que nos vincula con nuestra agilidad mental, nuestra capacidad de aprendizaje y la habilidad que tenemos para relacionarnos con el entorno. Nos habla del ambiente inmediato que nos influye. A través de esta casa logramos establecer el puente que puede servir para que logremos mostrar nuestro mundo interior al exterior. Por lo que se convierte en la zona donde se moldean nuestras opiniones, nuestras ideas, así como la manera que tenemos de ver y comprender todo lo que sucede en el mundo exterior. Incluso, logramos tener dominio del pensamiento lógico, de la capacidad para hablar y la manera en como adquirimos información y datos.

La Casa III nos ayuda a construir relaciones y comunicaciones cercanas, por lo que también se relaciona con hermanos, compañeros de trabajo, compañeros de clases y vecinos. A través de ella, logramos resolver los problemas porque es la casa que nos ayuda a entender que la comunicación es la base esencial de todo tipo de relación personal. Así mismo, nos enseña a cómo pensar y a comunicarnos de manera efectiva. También es la casa que se relaciona con los viajes cortos y con las cosas que despiertan nuestra curiosidad y nos motiva a estudiar, a viajar, a conectar con cosas nuevas. Con ella, logramos sentir interés por todo lo que nos rodea y despierta en nosotros una curiosidad incesante por tratar de saber más allá de lo conocido. También se relaciona con la educación temprana, el aprendizaje.

Palabras Claves:

Casa IV

El hogar, la familia, la seguridad emocional, las raíces…

Esta es la casa que se vincula con el signo Cáncer y es considerada la base de la carta astral, ya que la cúspide de la casa coincide con el Fondo del Cielo (FC), la cual simboliza los encuentros con los orígenes. A través de ella, logramos tener una mirada más clara sobre la relación con nuestros padres y la imagen que tenemos de ellos. También representa las relaciones a nivel familiar, nos habla de cómo fue nuestra infancia, de nuestras raíces, orígenes y tradiciones familiares más sólidas. Esta es el área de nuestra vida donde conseguimos sentirnos a salvo, seguros y en intimidad. Nos habla de ese entorno al que pertenecemos y con el que no sentimos profundamente vinculados. En esta casa nos movemos en aguas profundas donde están presentes nuestros sentimientos y nuestra privacidad en todas sus formas.

La Casa IV es ese punto donde conectamos con esa alimentación emocional, donde logramos tener una mirada clara sobre cómo percibimos lo doméstico, el cómo conseguimos relacionarnos con mamá y cómo abrazamos el confort. Es el punto donde nos refugiamos, nos retiramos, nos alejamos por completo. Además, es ese punto donde tenemos una mirada mucho más sensible, melancólica y algo sublime de las cosas. Tiene que ver con el mundo oculto, el subconsciente. No solo es el hogar donde crecimos sino el hogar que somos capaces de crear para conseguir paz y ser uno con el yo. Es todo lo que nos genera paz, quietud y en donde nos recogemos cuando nos sentimos abatidos. No siempre invitas a alguien a tú casa, por ello, es ese punto de protección, nutrición y cuidado para ti y por ti.

Palabras Claves:

Casa V

El brillo, placer, talentos, hobbies y niños…

Se asocia con el signo Leo y es la casa que se relaciona con nuestra creatividad y la autoexpresión. A través de esta casa surge un deseo de brillar, de sentirnos especiales y únicos. Además, es la casa que nos permite conectarnos con nuestro niño interior. También nos habla de los amores sin compromisos, del tipo de personas que conseguimos atraer en nuestra vida y el cómo nos enamoramos. Esta es la casa que nos habla de cómo nos divertimos, de lo que nos gusta, de cuáles son los hobbies y los juegos que nos llenan, nos alimentan. Incluso, a través de ella, logramos conectar con ese brillo interno que nos lleva a impresionar a los demás o hacer que nos valoren, partiendo del reconocimiento que le hace a uno sentirse especial. Nos habla de la relación con niños, de la creación y de nuestros talentos.

La Casa V nos lleva a experimentar y a darle valor a lo que somos capaces de hacer a nivel creativo. Acá solo buscamos brillar a través de nuestros talentos o de los hobbies o cosas que nos hace ser especiales y diferentes. Es el área que nos lleva a tener mayor conocimiento de nuestra sexualidad y del placer de vivir. A través de esta casa buscamos encender la llama interna de lo que nos mueve y nos lleva a conectar con esa parte más creativa, talentosa y elevada de nosotros. Esta es la casa que nos habla de lo que nos hace sentir bien, se trata de eso. También habla de los hijos como extensión de nosotros mismos, lo que, nos lleva a conectar con ellos, a través de experiencias que puedan permitirnos incluso, trabajar nuestro niño interior, como forma de liberación y enriquecimiento.

Palabras Claves:

Casa VI

La rutinas, la salud, el trabajo y el bienestar…

Esta es la casa que se asocia con el signo de Virgo y representa el trabajo, las rutinas cotidianas, la salud y nos habla de la forma en cómo podemos servir a los demás, y de nuestra actitud frente a las obligaciones cotidianas y nuestra subordinación. Incluso, nos muestra el tipo de trabajo que podemos realizar. Además de ello, se relaciona con los contratiempos, los hábitos que adquirimos y que tratamos de poner a servicio de otros. Tiene mucho que ver con los tíos, la salud, los animales domésticos, las mascotas. Nos habla de la importancia de poner en equilibrio perfecto el trabajo y la salud, nuestro bienestar, nuestra vida personal. Por esa razón a través de esta casa, es esencial trabajar no solo en la salud física, sino la mental ya que también forma parte del cuerpo que debemos cuidar, mantener.

La Casa VI, es donde logramos crear hábitos y redefinir mejor nuestro tiempo y lo que hacemos. A través de ella logramos optimizar nuestros procesos y buscamos ser más prácticos. Además, nos habla de la importancia del deber cumplido, de todas nuestras responsabilidades y del crecimiento personal como forma de lograr lo que realmente queremos. Nos habla de la importancia, no solo de trabajar tanto para otros, sino para nosotros mismo también. Aunque siempre nos habla del poder servir a los demás, también debemos tener claro que nos habla de servir para nosotros, para nuestras necesidades. Es la casa de la salud, la alimentación, del cómo conseguimos crear métodos y rutinas saludables para sentirnos mejor con nosotros y conseguir sacar al máximo todo nuestro potencial en todo momento.

Palabras Claves:

Casa VII

Las relaciones, el matrimonio, las asociaciones, los contratos…

Es la casa que se relaciona con el signo Libra y su cúspide marca el Descendente, que es el signo que se pone por el horizonte en el momento del nacimiento y que representa el encuentro con los demás. Es la casa opuesta de la Casa I. Representa las relaciones con otras personas que implican cooperación y compromiso, no solo de amor. Habla de relaciones de todo tipo. Matrimonio, contratos, sociedades, asociaciones tanto materiales como espirituales. Es la manera que tenemos para lograr establecer conexión con el tú eres, opuesto al yo soy de la primera casa. También se le considera la casa de los enemigos declarados, de las separaciones y del trato con el público. Esta es la casa que nos dice que todo puede depender de la otra persona, contrario a la Casa I que depende del Yo.

La Casa VII es la que nos lleva a cuestionarnos bien el por qué nos vinculamos y nos relacionamos con otros. Nos lleva a entender mejor desde que punto nos estamos uniendo con el otro y eso puede empujarnos a tener una visión más clara de cómo logramos establecer ese tipo de vínculos. A través de esta casa buscamos tener una mirada sobre la calidad de nuestras asociaciones, lo que puede llevarnos a evaluar sí realmente a través de ellas las cosas mejoraran o no. No olvidemos que, al ser una casa de enemigos declarados y litigios, puede darnos indicios de la forma en cómo logramos abordar ese tipo de situaciones. Nos lleva a entender de qué forma tenemos que coopera, para así conseguir relaciones y vínculos sólidos y que sean constantes en el tiempo o, por sí el contrario, debemos dejarlos ir.

Palabras Claves:

Casa VIII

La muerte, los procesos, la sexualidad, regeneración…

Esta es la casa que se vincula con el signo Escorpio y representa las pérdidas materiales, los recursos compartidos, la transformación, lo oculto, la sexualidad, la muerte y la actitud que tenemos ante ella. También nos habla de la capacidad que tenemos para regenerarnos, para transformarnos y renacer ante cualquier situación o adversidad. Habla de la sexualidad desde un sentido de unión o fusión con la otra persona, además de la actitud que tenemos frente al sexo, a la sexualidad y cómo lo logramos percibir. Es una casa que también se vincula con las herencias, impuestos, los bienes ajenos que debemos administrar. También es la casa donde se eleva la curiosidad por lo desconocido, el interés por lo oculto, lo misterioso, los secretos, miedos y deseos profundos que no son revelados.

La Casa VIII, habla de los tabúes y de las energías y experiencias que vivimos que nos lleva a evolucionar, a renacer de nuestras cenizas. Nos lleva a enfrentarnos a esa realidad para que logremos crecer, evolucionar. También se vincula a las finanzas de la pareja, las herencias, los legados y el dinero de los demás. Por otra parte, es la casa que nos lleva a intensificar el encuentro con la otra persona, a tener un nivel de rendición por aquello que tiene poder sobre nosotros. Posee un gran magnetismo que nos lleva a tener una entrega casi total y genuina sobre aquello que la materia puede ofrecer, la riqueza intangible de todo lo que nos da valor, inspiración y poder. Ella habla de los secretos que guardamos, nos lleva a entender que todo es muerte y renacimiento, así funciona el ciclo eterno de la vida.

Palabras Claves:

Casa IX

Los expansión mental, los viajes, las filosofías de vida…

Se le asocia el Signo Sagitario y es la casa que representa el exterior, lo lejano, los viajes, los estudios superiores, así como la filosofía, la religión y lo espiritual. Este es la casa que se relaciona con la mente abstracta, con los ideales más elevados y superiores de la conciencia mística del ser. También se le considera la casa de los maestros espirituales y siempre se vincula con un profundo interés por entender el porqué de la vida. Tiene una necesidad valiosa de ampliar el conocimiento hasta lograr comprenderlo. Está en una constante búsqueda de sabiduría para poder transmitirla hasta lograr construir su verdad particular. A través de ella, logramos crear la verdad bajo nuestro punto de vista, esa que logramos concebir a través de nuestras experiencias. Además, representa la astrología.

La Casa IX es la encargada de darnos una mirada más amplia de todo, porque en ella buscamos ir más allá, de no dejar que las verdades de otros sean impuestas, porque queremos construir la propia. Por esa razón, nos lleva a tener viajes no solo internos, sino también externos que nos sirvan para ir descubriendo y entendiendo cosas sobre nuestra vida, sobre nuestra realidad, sobre lo que somos. Incluso, nos lleva a dar respuesta a interrogantes sobre nuestra vida ¿en qué creo? ¿Por qué creo en eso? ¿Estoy bien con esta creencia? Por ello, es una de las casas que nos lleva a entender el valor de conocer mejor nuestro mundo a través de estudios superiores y de una búsqueda inalcanzable por darle claridad, razón y sustento a parte de lo que somos, de nuestra realidad. Es la casa relacionada con el derecho.

Palabras Claves:

Casa X

La vocación, la profesión, el éxito, la imagen pública…

Este es la casa que se asocia con el signo Capricornio y, la cúspide o el comienzo de esta casa coinciden con el Medio Cielo (MC) por lo que nos habla del deber complicado, de la realización social, la sensación de alcanzar nuestro objetivo. Por ello, se relaciona con la vocación, el status, el éxito, el reconocimiento social y en cierto modo la aportación que hacemos a la sociedad. También se relaciona a la voluntad, la aspiración, la perseverancia para alcanzar nuestros objetivos y dar sentido a nuestra vida. Se asocia con la autoridad, el poder y la actitud que adquirimos frente a ellas. Además de ello, nos habla de las ambiciones que poseemos y de lo dispuesto que estamos para alcanzar cualquier cosa que deseamos. Nos habla también de lo práctico, de lo real, de lo seguro y tangible.

La Casa X es la que contiene el Medio Cielo, es decir, la parte más alta de la carta, por lo que se relaciona a nuestros logros profesionales, las metas que tenemos, el status que queremos alcanzar y la reputación que buscamos reflejar. A través de ella, tratamos de entender qué tanto queremos lograr en nuestra vida profesional pero, sobre todo, qué tan dispuestos estamos para alcanzarlo. Nos lleva a evaluar mejor el papel que vamos a elegir y nos empuja a desempeñarlo de la mejor manera, siendo fiel a lo que realmente queremos ser. Incluso, nos dota de esa motivación que nos lleva a conseguir los objetivos que nos planteamos. ¿Qué me motiva y por qué lo hago? También logramos tener una mirada más clara sobre la figura más autoritaria de nuestros padres. ¿Fue mamá o papá el más autoritario?

Palabras Claves:

Casa XI

Las relaciones sociales, las amistades, los grupos…

Se le asocia con el signo Acuario. Es la casa que representa los amigos, el trabajo en equipo, los proyectos, las causas humanitarias, el crear una red de apoyo. Nos habla de la integración y la vida social, de los grupos a los que pertenecemos. Habla de los maestros y las personas de quienes podemos aprender. Acá la creatividad se expresa de una forma mucho más social, en beneficio del grupo. Además representa las esperanzas, las utopías, los sueños, los ideales, los anhelos con respecto a un grupo. A través de esta casa logramos entender todo lo que sirve de sostén y protección para el individuo. Incluso, nos habla del apoyo y protección que representan los amigos y cómo logramos establecer conexiones que puedan servir para mantenernos a flote. Habla de los planes a futuro.

La Casa XI, es la casa que nos hace vibra de forma colectiva, esto nos empuja a trabajar en esas cosas que compartimos con otros, para entendernos mejor y para sentirnos parte de la humanidad y poder mostrar solidaridad. Esta es la casa que habla de nuestro círculo de amigos, nuestras ideas humanitarias, las visiones a futuro que tenemos y el progreso en la sociedad en la que vivimos y el papel fundamental que jugamos en él. Nos habla, sin duda, del destino, de trabajar en pro a nuestro máximo potencial. Y es que, a través de esta casa, es que logramos establecer relaciones y vínculos sociales que pueden ayudar a definir parte de lo que haremos como individuos. Conseguimos, a través de esta casa, construir una red de apoyo que sirve para lograr sentirnos seguros e integrados en la sociedad.

Palabras Claves:

Casa XII

El inconsciente, las limitaciones, el karma, la sombra, lo invisible…

Se le relaciona con el signo Piscis, y es la casa que nos habla de cerrar el ciclo. Representa el plano psíquico, la intuición, el inconsciente colectivo, simbolizando un área de la vida más allá de lo personal. También se asocia a enfermedades crónicas, encierros y retiros prolongados, además de ello, habla de enemigos ocultos. Nos habla de las potencialidades y debilidades ocultas o desconocidas. Cuando conseguimos hacerlas conscientes, surgen miedos e inseguridades que se convierten en un reto. Además de ello, se relaciona con los sueños y todo lo que tiene que ver con los mundos místicos. Aquí logramos conectar con todo lo relacionado a nuestro “Yo Interno o Superior”. Incluso nos habla de las pruebas que debemos superar en la vida. En esta casa conectamos con la fe y la trascendencia.

La Casa XII, es ese punto donde buscamos guardar todo lo que no queremos lidiar en nuestra vida. Lo que reprimimos y lo que está en el inconsciente, se alberga allí. Suele ser una casa profundamente compleja ya que los temas de ella, pueden ser considerados tabúes y no suelen ser temas que queremos hablar. Es la última casa y simboliza el fin de nuestro ciclo evolutivo. Aquí se logran guardar parte de todo nuestro karma y de nuestras vidas pasadas. Todo lo que hay en esta casa es lo que cargamos a cuestas, lo que se nos hace difícil lidiar, integrar o trabajar. En esta casa logramos disolver el ego, nos alejamos para morir y prepararnos para seguir a la siguiente vida. Se relaciona con el aislamiento, el querernos alejar de todo para tratar de meditar, reencontrarnos y entender todo nuestro ciclo evolutivo.

Palabras Claves: