Signos

Los Signos Zodiacales, representan el punto más esencial del basto lenguaje del que la astrología se vale para dar mayor sustento a lo que es. Ellos representan el punto más esencial y conocido por todos. Son los arquetipos que van más allá, que dan sentido a lo que cada individuo es o no es. Estos puntos surgen de la partición en doce sectores de 30° de la eclíptica en los que se divide la rueda zodiacal de 360°. Esta rueda se reparte en doce partes iguales sobre la cual se traza la trayectoria del Sol, la Luna y cada uno de los planetas, avanzando cada sector por un período determinado. Estos sectores contienen la constelación tradicional a la que debe su nombre y que encarnan a cada uno de los arquetipos que Carl Jung llamó el “inconsciente colectivo”. Allí yacen las características de un individuo.

Signos

Esta idea de Inconsciente Colectivo, representa los patrones de comportamiento que cada individuo posee. Son como una especie de concepción o idea de lo universal que representa el carácter individual. Es decir, se engloba en el arquetipo, todas las peculiaridades, patrones y modelos psicológicos presente, que pueden definir la identidad de alguien. Por esa razón, los doce Signos del Zodiaco se convirtieron en un compendió de las realidades psíquicas, que el mismo Carl Jung, logro identificar como arquetipos. Es decir, patrones y realidades que habitan en el inconsciente. De allí parte la idea sobre las características y peculiaridades de cada signo, que sirve para definir o, por lo menos, perfilar la personalidad de alguien en función de su disposición innata de ser lo que es. Sin interacción de otros.

Por esa razón, los signos son considerados los puntos más importantes dentro de la astrología, porque en cada uno de ellos, se alberga todos los patrones que hacen que una persona sea lo que es. Más allá de su historia, de sus realidades y procesos personales, los signos sirven para dar mayor sentido a su personalidad, a la manera de ser y a la forma en cómo actúa, en función de su realidad. Pero, más allá de eso, es importante aclarar que, todos tienen inmerso sobre sí mismo cada uno de los arquetipos o signos que, en función de otros elementos que interactúan, pueden dar mayor solidez a la razón de ser de su personalidad. Así que, los signos son la base, es la parte esencial de la astrología, es el punto donde nace todo. Y, desde donde se desprenden infinidad de elementos, esenciales de estudios.

Es importante tener en cuenta que, los Signos Zodiacales no son lo mismo que una Constelación. Las constelaciones desde un punto de vista astronómico, son grupo de estrellas que no tienen unas fronteras delimitadas, sino que se soplan entre sí y a la vez dejan espacios vacíos entre ellas. Por otra parte, los Signos del Zodiaco, son doce divisiones de un círculo que ocupan 30° cada uno. Y que es independiente de la extensión que ocupa cada constelación. Además, nunca variaran en número, independientemente del número de constelaciones astronómicas que se lleguen a tener observadas. Por ello, es esencial hacer esta delimitación para así evitar cualquier tipo de confusión que pueda provocar estos dos términos que, si bien tienen similitud, no son lo mismo para nada.

No olvidemos que los Signos Zodiacales, están influenciados por un planeta o astro, que potencia las características de ese arquetipo. Además, cada uno de ellos, responde no solo a un planeta, sino también a un elemento, modalidad y polaridad que sirve para dar cohesión a la personalidad de un individuo. Por ello, cada signo es único, ya que poseen cualidades diversas, que permite tener mayor idea sobre sus debilidades, fortalezas, manera de ser, de conectar, de sentir, de comunicar. A través de ellos, se entiende un poco más la personalidad y la forma de actuar de cada individuo. Abre, sin duda, una brecha que permite explorar las profundidades de cada persona, porque a través de ello, se logra entender sus miedos, tristezas, alegrías, sus deseos, sus limitaciones, sus impulsos, sus sueños. Ellos muestran todo.

Capricornio

Acuario