Aspectos

Los Aspectos, dentro de la astrología, son las relaciones angulares que existen entre dos puntos de la carta natal. No olvidemos que los planetas, vistos desde la Tierra, se van acercando y alejando unos de otros de forma más rápida o más lenta, dependiendo de la velocidad a la que se desplacen por el cielo. Estas relaciones angulares van a depender mucho de la distancia que hay entre ellos. Por ello, cuando vemos el mándala de nuestra Carta Astral, observamos una serie de líneas, cuyos colores pueden variar de acuerdo al lugar de donde la sacaron. Pues, estas líneas son lo que conocemos, de forma gráfica como los aspectos. Ellos son considerados uno de los cuatro pilares de la astrología, porque a través de ellos, se dicta la trama de nuestras vidas y cómo abordarlas de forma consciente.

No olvidemos que los aspectos van a indicar las diferentes interacciones de los planetas. Estos pueden indicar una energía armónica o inarmónica entre ellos. Además, definen el tipo de pruebas, oportunidades, debilidades y fortalezas que se tienen en el camino. A través de ello, se definen los puntos fuertes o débiles de los procesos personales que podemos estar viviendo. Esto se debe a que, a través de ellos, podemos ver las tensiones que pueden ralentizar los procesos o cuales son los que facilitan los cambios en nuestro camino para alcanzar nuestro mayor potencial. Según el contexto, pueden tener una interpretación positiva o negativa. Los aspectos se manifestarán de forma diferente de acuerdo a la naturaleza de los planetas y la energía base del suceso. Y serán claves para poder accionar.

Aspectos Importantes
  • Conjunción
  • Sextil
  • Cuadratura
  • Trino
  • Oposición

Conjunción 0°

Se dice que dos planetas se encuentran en conjunción cuando la distancia angular de ambos es de menos de 10 grados. Es decir, cuando ambos se encuentras exactamente en el mismo grado, minuto y segundo. Las energías de los planetas se fusionan y puede ser una relación armónica o inarmónica. Todo va a depender de la naturaleza de los planetas que estén involucrados y de la afinidad que pueda existir entre ellos.

Lo que si debemos señalar es que, ambos planetas juntos se logran potenciar. La clave estará en cómo logra enfocar la energía de ella, porque, mientras no logremos tener claro cómo funciona ese proceso, puede que vivamos algo de dispersión y falta de claridad. Suele ser considerado como uno de los aspectos más fuertes, porque su influencia se siente con total claridad.

La manera en cómo nos afecta la conjunción va a depender de la calidad energética de cada planeta. ¿Son planetas diferentes? ¿Son rápidos o lentos? ¿Son planetas afines? ¿En qué signo se encuentra ese planeta? ¿Cómo se siente ese planeta con ese signo? Si los planetas protagonistas se llevan bien, harán un buen equipo, haciendo que su energía se exprese de forma fluida. Pero, en caso de que tengan una dinámica diferente, la conjunción puede ser un momento de retos y aprendizajes porque te empuja a sacar lo mejor de ti para hacer todo muy bien en tú camino. Lo cierto es que, este aspecto suele representar un desafío que viene a enseñarnos. Ambos planetas suelen trabajar como una fuerza unitaria y todo va a depender de qué tan cómodo está uno con el otro para aprovecharlo.

Sextil 60°

Se le llama sextil al aspecto que se forma cuando dos planetas se encuentran a 60° de distancia angular, es decir, a dos signos aproximadamente. Es considerado armónico y esto se debe a que une a dos planetas que se encuentran en dos signos de igual polaridad y elementos que a su vez, son compatibles entre ellos. Es decir, cuando un planeta está en aire y otro en fuego, o uno en tierra y el otro en agua.

A pesar de ellos estar en signos diferentes, tienen su propia identidad y fuerza, por el resultado de la combinación de sus energías. Ambos planetas se complementan y consiguen trabajar en conjunto para lograr destacar lo mejor de cada uno. Y, esto se debe al signo y cómo cada uno de ellos potencia la energía del otro en esa dinámica que puede servirnos para potenciar mejor nuestras habilidades y talentos.

A través de este aspecto la energía consigue fluir sin resistencia. Nos permite tener un entendimiento claro entorno a lo que vivimos y la forma en cómo conseguimos abordar determinadas situaciones a nivel personal. Además de ser ese punto que representa el estímulo que nos motiva a la acción, a crecer y a darle sentido a lo que queremos. Pero lo hace de una forma fluida, ligera, no como un reto, sino como un deseo. Nos habla de un proceso de crecimiento y por esa razón se le asocia a oportunidades que, a pesar de que ambos planetas están en constante diálogo y su energía es de colaboración, puede llegar a ser un poco vaga. Por ello, es esencial centrarnos para poder accionar y conseguir los resultados deseados. Nos recuerda que, con poco esfuerzo, podemos lograr grandes cambios.

Cuadratura 90°

Cuando dos planetas tienen una distancia entre ellos de 90°, suele ser llamado una cuadratura. Y, ésta estará marcada por las modalidades zodiacales, estas son tres, cardinal, fija y mutable. Por lo que, una cuadratura ocurre cuando dos planetas se encuentran en la misma modalidad pero de un elemento que no es afín. Las cuadraturas ocurren cada tres signos y son considerados como puntos súper tensos e inarmónicos.

Esto se debe a que los planetas protagonistas se encuentras en conflicto. Acá la energía es incompatible e irreconciliable. Suele ser relacionados con momentos de ruptura, esfuerzo, o dificultad que hay en todo proceso de crecimiento. Y es que, estos son los aspectos que nos empuja a ir más allá de lo conocido y nos invita a crecer, a sintonizar con todo nuestro potencial.

La tensión de este aspecto es continua, ya que se forma entre elementos que no se sintonizan bien como fuego y tierra o aire y agua. Esto hace que el desafío sea mucho más retador. Incluso puede llegar a generar situaciones y conflictos a nivel interno que se pueden llegar a reflejar en nuestras acciones y relaciones. Eso sí, ellas logran empujarnos a un cambio y crecimiento personal, pero solo lo logramos cuando conseguimos canalizar su energía de tensión hacia la acción, en vez de anclarnos a lo frustrante y estresante que puede llegar a ser el reto o el proceso. Por ello, debemos enfocarnos mejor a buscar soluciones y tratar de adaptarnos, para así superar y aprender de cada uno de los desafíos que se nos presente. Después de todo, son catalizadores de crecimiento, resolución, acción y cambio.

Trino 120°

Se le llama Trino o Trígono al ángulo de 120° que forman dos planetas o lo que equivalente a una separación de cuatro signos. Estos planetas deben estar situados en el mismo grado de distintos signos pero que deben ser de un mismo elemento; esto se debe a que los elementos, fuego, tierra, aire y agua, se repiten cada cuatro signos.

El hecho de que los trinos ocurran en signos del mismo elemento, hace que los planetas puedan hablar el mismo idioma y se entiendan mucho mejor. Por esa razón, es considerado uno de los aspectos armónicos más fuertes. Ellos indican fluidez, armonía y facilidad, lo que puede generar que vivamos esa energía con comodidad y amiguismo, donde sintamos que nos funciona bien y, sí no hay aspectos dinámicos puede que incluso, lleguemos a sentir estancamientos.

Este aspecto se encarga de dotar la energía de facilidad, fluidez y equilibrio. Nos da la capacidad necesaria para poder expresarnos sin barreras, lo que nos permite fluir con nuestros talentos de forma natural y sin tantas complicaciones.  Pero, el hecho de que sea armónico, puede que incluso nos lleve a no sentirnos incentivados y provoque que nos cueste salir de nuestra zona cómoda. Esto se debe a que damos todo por sentado y no asumimos la fuerza y la determinación necesaria para actuar y conquistar cosas nuevas y poder avanzar, crecer. Pueden llegar a ser asociados con la buena fortuna, con una energía benéfica que nos empuja a lograr nuestros sueños y deseos en áreas específicas de nuestra vida. Sin duda, es un aspecto que nos hace abrazar todo nuestro potencial.

Oposición 180°

La Oposición es considerada la máxima distancia angular que puede haber entre dos planetas, es decir, cuando existe una separación de 180°, haciendo que estén en lados contrarios del círculo zodiacal. Pero, dicho de otra forma, cuando los planetas se encuentran en dos signos opuestos. Es considerado un aspecto tenso donde las energías tiran en direcciones opuestas y enfrentadas. 

Pero, a pesar de estar en esa dinámica, se encuentran situaciones en los extremos de un mismo eje. Esto representa una energía de desafíos, diversidad y tensión que debemos tratar de integrar de forma consciente. También puede ofrecer una valiosa oportunidad para el crecimiento, a través de los desafíos, puede llegar a tener un efecto motivador y energizante que siempre deja resultados positivos.

La tensión que resulta de la oposición no siempre resulta sencilla de manejar, porque no se focaliza hacia ningún lado. Hay cierta parálisis de energía que es necesario aprender a gestionar. Esto se debe a que los dos planetas se confrontan, se ponen frente a frente, y pueden ayudarnos a ver con objetividad ciertas cosas, y trabajar en ganar más conciencia sobre nosotros mismos y los procesos personales. Aunque tiren en direcciones diferentes, debemos buscar un punto clave, de equilibrio que nos sirva para darle mayor sentido a lo que queremos. Solo debemos saber aprovechar estas tensiones para lograr conseguir soluciones y formas innovadoras para enfrentarnos a los retos personales. Pero, el mayor reto acá, será encontrar un punto de equilibrio entre la energía de los planetas.