Capricornio

La materia logra levantar estructuras sólidas, ambiciosas y poderosas, luego de explorar el mundo.

Capricornio es el décimo signo del arco zodiacal, viene después de Sagitario y está antes de Acuario. Aquí la materia consigue levantar las estructuras necesarias para centrarse en alcanzar reconocimiento, a través de sus talentos. Esto lo logra, luego de haber explorado el mundo. Su palabra viene del latín căprĭcornus, que significa cuernos de cabra o macho cabrío. En la mitología existen dos versiones que se le asocia. La primera, se relaciona con la Cabra Amaltea que amamantó a Zeus, cuando su madre, Rea, lo escondió de la vista de su padre, Cronos. La otra versión la relaciona con una cabra con cola de pez llamado Egipán, quien descubrió un instrumento musical, la caracola, que utilizo en la lucha de los dioses contra los gigantes. Como recompensa, Zeus, lo coloco entre las estrellas y lo inmortalizó.

Este es el signo con una gran fuerza de voluntad, que le permite escalar y trascender los obstáculos y alcanzar la cima de la montaña. Además, este signo se siente parte de la sociedad, de un todo. Por esta razón, para ellos, es importante actuar con responsabilidad y adherirse a normas para que todo funcione y fluya. Entienden el valor de las obligaciones y siempre se ciñen a las normas y regulaciones existentes, esto se debe porque ansían el reconocimiento social por el trabajo que ellos aportan. No temen asumir cualquier tipo de responsabilidad porque saben concentrarse en lo necesario y esencial para alcanzarlo. Saben que el trabajo duro trae recompensa en todas sus formas. Eso los hace ser sumamente perseverantes, con una paciencia única, que les permite centrarse en lo deseado.

Datos Clave

Saben enfocarse en proyectos a largo plazo y son conscientes de la importancia de cumplir con roles de poder, de altos cargos. Son entregados, trabajadores y son los que soportan largos períodos carentes de logros o éxitos a fin de conseguir lo que persiguen. En ellos, yace una profunda disciplina que le permite ser objetivo, estructurado y consciente de lo que debe hacer y cómo lo debe hacer. Ellos saben llegar al corazón de las cosas, contribuyendo a mantener el orden y la estructura social de ellas. A veces, pueden llegar a sacrificar sus principios con la finalidad de alcanzar sus metas. Para ellos, la frase “el fin justifica los medios”, les queda bien, porque siempre harán lo que sea por lograr eso. Tienen un gran sentido del deber, que los conduce a desatender otras áreas de su vida. Deben equilibrar la balanza.

Ellos llegan a rendir culto a reglas y normas que, a veces, no tienen sustento y pueden hacer que pasen por alto soluciones alternas a problemas que pueden enfrentar. Eso lo convierte en uno de los puntos más negativos, se vuelven tercos, intensos y, las cosas se deben hacer como dicen, porque no ven una solución práctica, más allá de la norma que conocen. Ellos encarnan el “Yo estructuro”, “Yo realizo”, “Yo responsable” y “Yo terco”, partiendo de la idea de que necesitan hacer que todo funcione y marche bien en la sociedad que les circunda y, a veces llega a convertirse en un tirano. Solo necesita sentir que en el ecosistema todo está en su lugar. Por esa razón, al ser el signo de la ambición, ha recibido el don de la obstinación y la responsabilidad, y se valdrá de ello, para alcanzar lo deseado.