Aries

La materia surge, nace, se crea, surge como una chispa y se abre camino.

Aries es el primer signo del mándala zodiacal y es el que marca el inicio, el comienzo de un nuevo ciclo. Tiene el poder de mirar hacia el futuro sin olvidar el pasado. Es donde la materia surge como forma de idea, donde llega como un destello de luz, y que sirve para iluminar el camino de los que vienen tras de él. Su nombre, lo recibe de una derivación de la palabra latina arietis que significa borrego. En la mitología hace referencia al carnero o borrego que salvó a Frixio y Hele del encuentro con la muerte. Luego de ser salvados, emprenden su huida hasta la Cólquida pero solo consigue llegar Frixio ante el rey Eetes. En agradecimiento, el carnero es sacrificado en honor al dios Marte. Por ello, Júpiter, en agradecimiento coloca al carnero en el cielo. Esto lo convierte en el símbolo de energía y fuerza de este signo zodiacal.

Este es el signo que se asocia al liderazgo, la acción, los impulsos, la independencia. Ellos saben poner las cosas en movimiento, entienden el valor de la iniciativa y siempre buscarán poner a prueba sus propias habilidades. Esto los conviertes en los más competitivos del zodiaco, porque a través de ello consiguen descubrir lo capaces que son, ya que, podrán probar su fortaleza y espíritu. No en vano tiene la misión de iniciar. Además, no les gusta andar con rodeas, siempre buscarán el camino directo hacia sus objetivos. Tienen un coraje que los hace acreedores al derecho y el poder de actuar en sintonía con lo que quieren. Y, por si no fuera poco, les llaga a dotar de un optimismo y confianza en sí mismo que les ayuda a superar las dificultades a la que se enfrentan en sus vidas.

Datos Clave

Hay una tendencia a la impaciencia, que radica en esa ferviente impulsividad y sentido de acción que, cuando no se logra gestionar y los resultados no llegan en el momento esperado, puede generar irritabilidad y agresividad. Por ello, deben aprender a manejar esa energía y aceptar que no siempre todo suele suceder como se espera. También llegan a sentir una motivación por conquistar los territorios inexplorados y eso los convierte en pioneros, porque siempre estarán dispuestos a empezar proyectos desde cero. A veces, pueden llegar a perder cierto interés cuando superan la primera etapa de retos y desafíos que son esenciales para sentirse estimulados. Necesitan perseguir sus objetivos e invertir su energía en ellos. El optimismo y el entusiasmo son claves para estos nativos, son la chispa inicial.

Los nativos de este signo valoran iniciar, liderar y alcanzar sus objetivos, aunque a veces no sean tan persistentes como muchos creen. Ellos solo abren el camino para que los demás sigan dándole forma. A veces, llegan a tener una agresividad que puede ser una fuerza conductora, pero, en ocasiones llega a ser un furor ciego que daña, lastima y que se lleva todo por delante. Eso sí, ellos personifican muy bien el sentido del “Yo inicio”, “Yo soy”, “Yo hago”, “Déjame eso a mí”, pero a veces puede cargarse de arrogancia, dominación e impetuosidad. Pero, eso sí, poseen una audacia única que, siempre busca enfocarla en construir una individualidad que le sirva para enfocarse en sí mismo y en sus deseos más personales. Al ser el signo del guerrero, se deja llevar sin tener un plan previo que lo respalde.